Desde tiempos remotos el ser humano creyó explicar los fenómenos de la naturaleza y los conflictos sociales con lo que hoy conocemos como mitos. El bajo desarrollo de las fuerzas productivas impedía, por ejemplo, descifrar el misterio de los volcanes o los truenos de la tormenta. No existía la ciencia necesaria para explicar tales fenómenos. Y menos aún con el surgimiento antagónico de las clases sociales podían dar respuesta coherente al entramado social que condenaba a la clase oprimida a la explotación y al sufrimiento. La inequidad y padecimientos emanados de las injustas condiciones económicas carecían de explicación concreta e histórica. Solo con los estudios de Marx y Engels la humanidad pudo quitarse el grueso velo que le impedía mirar con total claridad la historia, que no era otra cosa que la irreconciliable lucha de clases entre explotadores y explotados.
Casi en el olvido había quedado la desintegración de la ancestral comunidad donde la tierra y los medios de trabajo eran de propiedad común. Y este conflicto arrastrado desde hace miles de años, nebulosamente disfrazado como fuerzas extrañas entre el bien y el mal. La problemática de la humanidad sostenida con el mito del pecado original y el paraíso perdido. La creencia de que fuerzas inmateriales de la oscuridad gobernaban el mundo material. Si un hombre explota al asalariado es porque está bajo el control de un poder espiritual maligno, argumentaba un religioso. Y lo mismo plantean para cualquier calamidad que azota y degrada la existencia humana. El reino del espíritu del mal gobierna sobre el bien. La interminable lucha mitológica de los ángeles y demonios que habitan la conciencia humana alienada.
Pero son las condiciones materiales las que determinan las relaciones sociales de producción y el modo de producción emergente o ya establecido. Y a través de esas bases materiales el condicionamiento cultural y espiritual. Y cuando hablo de espiritualidad me refiero a la psiquis como resultado fisiológico de la actividad cerebral.
Se es burgués y se piensa como burgués bajo condiciones económicas establecidas por el gran capital. Se explota y se enriquece a costa de la miseria de la clase obrera gracias al modo de producción imperante, a la plusvalía que cada día se nutre del sudor y sacrificio de las y los asalariados, y no de fuerzas sobrenaturales inexistentes que condicionen la conciencia.
Los materialistas dialécticos expresamos que la enemistad planetaria es consecuencia directa de las clases antagónicas en pugna y no de fuerzas supraterrenales que controlan el mundo. Y mencionamos el desarrollo de las fuerzas productivas, el excedente creado a partir de condiciones económicas específicas y el origen de la propiedad privada sobre los medios de producción como la raíz de las contradicciones antagónicas, de la esclavitud, alienación y de todos los dolores sociales que ha padecido la humanidad a través de la historia. Y también reafirmamos que al superar las contradicciones antagónicas de clase, desaparece la opresión del gran capital burgués sobre la clase trabajadora. El salto dialéctico hacia una sociedad superior sin exlplotadores ni explotadxs. Y con ello también, se extinguen los "demonios y la lucha del bien y el mal" de los idealistas, impotentes de no poder explicar las contradicciones materiales inadmisibles que condicionan la existencia en sociedad.
Engels, decía: «La tarea de la historia, por lo tanto, es establecer la verdad del aquí, después de haberse disipado la verdad del allá. Antes de todo, el deber de la filosofía, que está al servicio de la historia, consiste en desenmascarar la aniquilación de la persona humana en su aspecto profano, luego de haber sido desenmascarada la forma sagrada de la negación de la persona humana. La crítica del cielo se transforma, así, en la crítica de la tierra; la crítica de la religión en la crítica del derecho; la crítica de la teología en la crítica de la política».
O en palabras de Marx: «en la producción social de su vida, los hombres contraen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción, que corresponden a una determinada fase de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia. Al llegar a una determinada fase de desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se se convierten en trabas suyas. Y se abre así una época de revolución social. Al cambiar la base económica, se revoluciona, más o menos rápidamente, toda la inmensa superestructura erigida sobre ella. [...] hay que distinguir siempre entre los cambios materiales ocurridos en las condiciones económicas de producción y que pueden apreciarse con la exactitud propia de las ciencias naturales, y las formas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas, en una palabra, las formas ideológicas en que los hombres adquieren conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo. Y del mismo modo que no podemos juzgar a un individuo por lo que él piensa de sí, no podemos juzgar tampoco a estas épocas de revolución por su conciencia, sino que, por el contrario, hay que explicarse esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas productivas sociales y las relaciones de producción [...].
Y no podía dejar de mencionar a Lenin, cuando expuso: «A aquel que trabaja y padece miseria toda su vida, la religión le enseña a ser humilde y resignado en la vida terrenal y a reconfortarse con la esperanza de la recompensa celestial. Pero a quienes viven del trabajo ajeno, la religión les enseña a practicar la caridad en la tierra, ofreciéndoles así una muy barata justificación para toda su existencia de explotadores [...].
Por lo tanto, más que hablar del bien y el mal como algo abstracto, casi sobrenatural, es imperioso desenmascarar la esclavitud asalariada del capitalismo y toda la degradación social y destrucción de la naturaleza (nuestra segunda piel) que este conlleva. Es deber y responsabilidad nuestra estudiar a los maestros del marxismo que disiparon las tinieblas de la historia y nos abrieron la ruta hacia la esplendorosa y nueva sociedad, hacia la emancipación del proletariado, y sólo a través de esta emancipación, la libertad y plenitud de la humanidad.
Nicolás Liberde Llanka
Escritor.
منذ القدم، اعتقد البشر أنهم يفسرون الظواهر الطبيعية والصراعات الاجتماعية بما نعرفه اليوم بالأساطير. إن التطور المنخفض للقوى الإنتاجية حال دون، على سبيل المثال، فك لغز البراكين أو هدير العواصف. ولم يكن العلم اللازم لتفسير مثل هذه الظواهر موجودا. وحتى أقل من ذلك، مع الظهور العدائي للطبقات الاجتماعية، هل كان بإمكانهم تقديم استجابة متماسكة للإطار الاجتماعي الذي حكم على الطبقة المضطهدة بالاستغلال والمعاناة. إن عدم المساواة والمعاناة الناجمة عن الظروف الاقتصادية غير العادلة تفتقر إلى تفسير ملموس وتاريخي. فقط من خلال دراسات ماركس وإنجلز تمكنت البشرية من إزالة الحجاب السميك الذي منعها من النظر بوضوح تام إلى التاريخ، الذي لم يكن سوى صراع طبقي لا يمكن التوفيق فيه بين المستغلين والمستغلين.
لقد تم نسيان تفكك مجتمع الأجداد حيث كانت الأرض ووسائل العمل ملكية مشتركة. وهذا الصراع مستمر منذ آلاف السنين، متنكرًا بشكل غامض في هيئة قوى غريبة بين الخير والشر. لقد استمرت مشكلة الإنسانية مع أسطورة الخطيئة الأصلية والجنة المفقودة. الاعتقاد بأن قوى الظلام غير المادية تحكم العالم المادي. قال رجل متدين: إذا استغل رجل الأجير فذلك لأنه تحت سيطرة قوة روحية شريرة. ويقترحون الشيء نفسه بالنسبة لأي مصيبة تصيب الوجود الإنساني وتحط من شأنه. عالم روح الشر يحكم على الخير. الصراع الأسطوري الذي لا نهاية له للملائكة والشياطين الذين يسكنون الوعي البشري المغترب.
لكن الظروف المادية هي التي تحدد علاقات الإنتاج الاجتماعية ونمط الإنتاج الناشئ أو القائم بالفعل. ومن خلال هذه الأسس المادية يتم التكييف الثقافي والروحي. وعندما أتحدث عن الروحانية فإنني أشير إلى النفس كنتيجة فسيولوجية لنشاط الدماغ.
أحدهما برجوازي، ويعتقد المرء نفسه برجوازيًا في ظل الظروف الاقتصادية التي أنشأها رأس المال الكبير. يتم استغلالها وإثرائها على حساب بؤس الطبقة العاملة بفضل نمط الإنتاج السائد، بفضل فائض القيمة الذي يتغذى كل يوم من عرق وتضحيات العمال، وليس من خلال قوى خارقة للطبيعة غير موجودة. حالة الضمير.
نحن الماديون الديالكتيكيون نعبر عن أن العداوة الكوكبية هي نتيجة مباشرة للطبقات المتعارضة في الصراع وليس للقوى فوق الأرضية التي تسيطر على العالم. ونذكر تطور القوى المنتجة، والفائض الناتج عن ظروف اقتصادية محددة، وأصل الملكية الخاصة على وسائل الإنتاج باعتبارها أصل التناقضات العدائية، والعبودية، والاغتراب، وكل الآلام الاجتماعية التي عانت منها البشرية. على مر التاريخ. ونؤكد من جديد أيضًا أنه من خلال التغلب على التناقضات الطبقية المتضادة، يختفي اضطهاد رأس المال البرجوازي الكبير على الطبقة العاملة. القفزة الجدلية نحو مجتمع أعلى خالي من المستغلين والمستغلين. وبهذا أيضًا تنطفئ "الشياطين والصراع بين الخير والشر" للمثاليين، وهم عاجزون لأنهم لا يستطيعون تفسير التناقضات المادية غير المقبولة التي تحدد الوجود في المجتمع.
قال إنجلز: «إن مهمة التاريخ إذن هي إثبات الحقيقة هنا، بعد أن تتبدد الحقيقة هناك. بادئ ذي بدء، إن واجب الفلسفة، التي هي في خدمة التاريخ، يتمثل في كشف القناع عن فناء الشخص البشري في جانبه الدنيوي، بعد كشف الشكل المقدس لنفي الشخص البشري. وهكذا يتحول انتقاد السماء إلى انتقاد الأرض؛ ونقد الدين في نقد القانون؛ نقد اللاهوت في نقد السياسة.
أو على حد تعبير ماركس: «في الإنتاج الاجتماعي لحياتهم، يعقد الناس بعض العلاقات الضرورية المستقلة عن إرادتهم، علاقات إنتاج تتوافق مع مرحلة معينة من تطور قواهم الإنتاجية المادية. تشكل مجموعة علاقات الإنتاج هذه البنية الاقتصادية للمجتمع، وهي الأساس الحقيقي الذي يقوم عليه البناء الفوقي القانوني والسياسي والذي تتوافق معه أشكال معينة من الوعي الاجتماعي. إن نمط إنتاج الحياة المادية يحدد عملية الحياة الاجتماعية والسياسية والروحية بشكل عام. ليس ضمير الإنسان هو الذي يحدد وجوده، بل على العكس من ذلك، الكائن الاجتماعي هو الذي يحدد ضميره. عند الوصول إلى مرحلة معينة من التطور، تدخل قوى الإنتاج المادية في المجتمع في تناقض مع علاقات الإنتاج القائمة، أو، وهو ما ليس أكثر من تعبير قانوني عن ذلك، مع علاقات الملكية التي تطورت في إطارها حتى تلك اللحظة. وفي طرق تطوير القوى المنتجة، تصبح هذه العلاقات عقبات أمامها. وهكذا يبدأ عصر الثورة الاجتماعية. وبتغيير القاعدة الاقتصادية، يتم إحداث ثورة في البنية الفوقية الهائلة المقامة عليها، بسرعة أكبر أو أقل. "يجب علينا أن نميز دائمًا بين التغيرات المادية التي حدثت في الظروف الاقتصادية للإنتاج والتي يمكن تقديرها بالدقة المتأصلة في العلوم الطبيعية، والأشكال القانونية والسياسية والدينية والفنية والفلسفية، في بكلمة واحدة، الطرق الأيديولوجية التي يدرك بها الرجال هذا الصراع ويقاتلون من أجل حله. وكما أننا لا نستطيع أن نحكم على فرد من خلال ما يعتقده عن نفسه، فإننا لا نستطيع أن نحكم على أوقات الثورة هذه من خلال ضميره أيضا، بل على العكس من ذلك، يجب أن يفسر هذا الضمير بتناقضات الحياة. إلى الصراع القائم بين القوى الإنتاجية الاجتماعية وعلاقات الإنتاج [...].
ولا يسعني إلا أن أذكر لينين عندما قال: «بالنسبة لمن يعمل ويعاني البؤس طوال حياته، يعلمه الدين أن يكون متواضعًا ومستسلمًا في الحياة الأرضية، وأن يرتاح على أمل المكافأة السماوية. لكن بالنسبة لأولئك الذين يعيشون على عمل الآخرين، يعلمهم الدين ممارسة الأعمال الخيرية على الأرض، وبالتالي يقدم لهم مبررًا رخيصًا جدًا لوجودهم بأكمله كمستغلين [...].
لذلك، بدلاً من الحديث عن الخير والشر كشيء مجرد، أو شبه خارق للطبيعة، من الضروري الكشف عن عبودية الرأسمالية المأجورة وكل ما تنطوي عليه من تدهور اجتماعي وتدمير للطبيعة (جلدنا الثاني). ومن واجبنا ومسؤوليتنا أن ندرس معلمي الماركسية الذين بددوا ظلام التاريخ وفتحوا الطريق أمام العظمة والمجتمع الجديد، نحو تحرر البروليتاريا، ومن خلال هذا التحرر فقط حرية الإنسانية واكتمالها.
نيكولاس ليبردي لانكا
كاتب.
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